Cómo combinar el color gris en decoración de interiores

La popularidad del gris, como tono definido y no como simple mezcla, ha ido en aumento en los últimos años. La variedad de tonos y la versatilidad de las combinaciones han permitido que el gris se convierta en el color de moda por excelencia, tanto en la moda como en el interiorismo. Se ha dejado de lado su valor puramente neutrales para explotarlo con el mismo protagonismo que el blanco o el negro. Es un color que se usa en pintar paredes, suelos y muebles, sin más limitaciones que la preferencia personal. Incluso a veces se elige para los pequeños detalles, como marcos, alfombras, cojines o mantas, buscando el máximo contraste.

¿Cómo combinar el color gris?

Decoración en gris: versatilidad, elegancia y sofisticación

El gris es un aliado perfecto para crear estilos nórdicos, zen, clásicos o muy originales. En grandes cantidades, sin embargo, puede resultar frío, oscuro o pesado. Por eso hay que combinarlo con otros tonos, texturas y accesorios que den calidez o color, y que se adapten a la luz natural del espacio. Existen combinaciones más clásicas y otras más atrevidas, pero siempre con un buen resultado. También hay que tener en cuenta el tono de gris elegido, ya que cada uno tiene diferentes efectos sobre el espacio.

¿Cómo combinar el color gris en interiores?

Combinaciones básicas con color gris

El color gris, considerado un tono neutro, puede mezclarse con casi cualquier otro color y aun así lucir bien. Sin embargo, hay combinaciones que nunca fallan. Por ejemplo:

Gris y blanco:

Una mezcla básica que, si se usa en una proporción de 70-30, puede crear habitaciones frías y modernas. El color gris en paredes y textiles (cortinas, cojines y mantas) hace que el ambiente se sienta más cálido. Sin embargo, si el blanco predomina, la sensación es de frío e impersonal. Para evitarlo, se deben usar accesorios en madera, piel o colores cálidos.

Gris y beige:

Otra combinación clásica y neutral. El gris claro con beige es ideal para espacios que den a la calle, mientras que el gris oscuro con beige realza los muebles y puede aplicarse en habitaciones interiores.

Gris y negro:

La combinación más oscura. Los tonos gris claro son ideales para paredes, mientras que los oscuros deben usarse en accesorios o en zonas poco iluminadas. En un todo negro, el gris claro puede dar forma a los objetos.

Gris y colores cálidos:

El gris comunica frialdad, y a veces es necesario o deseable equilibrarlo con colores cálidos. Los tonos amarillos, naranjas y marrones rompen la rigidez del gris, aportándole alegría.

Gris y colores fríos:

Los azules, verdes y violetas son colores fríos, que le dan un toque zen a la habitación. Las mezclas entre gris y azul o gris y verde se consideran combinaciones más sofisticadas.

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